Porque A Los Huracanes Se Les Pone Nombre De Personas

Cuando eso sucede, la Organización Meteorológica Mundial reemplaza el nombre. Por servirnos de un ejemplo, “Katrina” se ha retirado de la lista de nombres y no se volverá a utilizar. Los nombres de los huracanes se organizan cada año por orden alfabético, alternando nombres masculinos y femeninos, exceptuando las letras Q, U, X, Y y Z. La Organización Meteorológica Mundial elabora seis listas de nombres, una para la temporada de huracanes en curso y el resto para los próximos años.

Los científicos examinaron los datos de las tormentas que habían azotado Estados Unidos durante más de seis decenios, y concluyeron que las que tenían nombre de mujer habían matado a casi el doble de personas. Los desenlaces de la investigación instó al Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos a poner énfasis en la importancia de fijarse en la categoría de las tormentas tropicales, no no en su nombre, a la hora de enfrentarse a ellas. El meteorólogo británico Clement Wragge fue el primero en denominar un huracán. A objetivos del siglo XIX, las tormentas tropicales comenzaron a llevar nombres de mujeres. Koji Kuroiwa, jefe del Programa de Ciclones Tropicales de la OMM, le ha dicho a la BBC que la práctica de denominar a los huracanes con nombres de mujeres era común entre los meteorólogos del Ejército de EE. El hábito se transformó en la regla en 1953, pero también se añadieron nombres masculinos en la década de 1970 para evitar el desequilibrio de género.

Huracanes, Tifones Y Ciclones Son Bautizados Con Nombres De Personas Para Detectar De Forma Rápida Cada Fenómeno Meteorológico

Lo mismo ocurrió en las listas originarias de los próximos años, por ejemplo, para el 2004 se encontraba previsto el nombre Georges que fué reemplazado por Gaston. Realmente fue esta práctica americana la que se instauro de forma definitiva a mediados del siglo XX. Se prefijaban nombres femeninos por adelantado para nombrar a los huracanes y tifones de cada temporada. El único cambio que se efectúa en la lista de nombres de huracanes del Atlántico es el retiro ocasional de un nombre. Esto se hace en el momento en que un huracán causa tanta muerte y destrucción que la reutilización del mismo nombre sería insensible a las personas que padecieron pérdidas.

porque a los huracanes se les pone nombre de personas

Luego optó por nombres mitológicos y de políticos que no le agradaban, y al final se decantó por nombres propios femeninos. De la misma este, otros de afines peculiaridades (\’Charley\’, en 2004; \’Dennis\’, en 2005; \’Wilma\’, en 2005, o \’Irene\’, en 2011) nunca más se volverán a oír. De esta manera lo asegura el jefe de Predicción de AEMET en Málaga, Fausto Polvorinos , quien sitúa a medianos del siglo XX la decisión de denominar con nombres de personas a estos fenómenos. Antes de 1950, a los huracanes se les asignaban nombres por el año en que se presentaban, mucho más una letra del alfabeto (por servirnos de un ejemplo, 1942 A, 1942 B, etcétera.), pero poco después comenzó a ser práctica nombrar los huracanes con nombres de personas, señala.

¿desde Cuándo Ponemos Nombre A Los Huracanes?

Resulta mucho más simple de recordar el nombre de una persona que un número o un código. Se nombraron asimismo con referencias a catástrofes humanas, como el «Rising Sun» de 1700, que invocaba el hundimiento del «Rising Sun» en el que murieron 97 personas, o según la localidad que golpeaban, Galveston en 1900. Hasta principios del siglo XX, los huracanes que golpeaban las islas españolas del Caribe eran llamados según el beato patrón del día. En aquella temporada todavía se pensaba que los catastrofes meteorológicos eran una providencia divina. Ideas Indispensables es una idea de Mediapost cuyo propósito es dar a conocer el mensaje de personas poco comúnes cuyas ideas despiertan una conciencia crítica y contagian valores universales que nos hacen mejores a todos. Poco a poco, el sistema ideado por Clement Lindley Wragge fue ganando cada vez seguidores y por último se consolidó entre la mayor parte de los meteorólogos.

A fines del siglo XIX, el meteorólogo australiano Clement L. Wragge fue el primero en referirse a huracanes utilizando nombres propios de mujeres. Ahora en 1953, en los USA se decidió identificar a las tormentas con nombres de mujer. Con esto se abandonaba la tradición de nombrarlas a través de el alfabeto fonético.

¿Por Qué Tienen Los Huracanes Nombre De Persona?

Este suceso no solo repercutía en sus trabajos cotidianas sino que los medios informativos y publico en general prestaban más atención y se quedaban más de manera fácil con ellos. Era mucho más fácil recordar que el huracán Golbert de categoría 4 se encontraba frete a las costas americanas que relatar la latitud y longitud, intensidad de los vientos, etc.. Denominar a los huracanes con nombres propios en vez de recurrir a números o términos especialistas evita la confusión y facilita la divulgación de alertas entre la población. En la situacion de emergencias climáticas se ha demostrado que es un recurso realmente útil.

Posiblemente, cuando leas esto estén naciendo Gabrielle o Humberto, 2 huracanes cuyos nombres asignados son los siguientes en la lista correspondiente. Pues para este 2013, como todos los años, hay un catálogo rotatorio con 21 nombres, 10 de hombre y 11 de mujer designados para el área atlántica, la más activa ahora mismo. Pero si se llaman por su nombre a los huracanes, ¿por qué no se hace lo mismo con los terremotos? En verdad, los primordiales terremotos que todos poseemos en mente, como el de San Francisco, el de Lisboa o mucho más recientemente el de Japón con secuelas de un tsunami, los recordamos por la localidad o el país donde se produjo, enseña.

Durante la década de 1950, el Servicio de Meteorología de Estados Unidos empezó a realizar listas de nombres para utilizar a nivel global, aunque entonces unicamente se incluían nombres femeninos para los fenómenos meteorológicos. Pese a todo el rumor de utilizar nombres femeninos para denominar semejantes eventos, en 2014 un grupo de investigadores de EE. UU. Concluyó que los huracanes con nombres femeninos eran mucho más letales que los huracanes con nombres masculinos, ocasionando mucho más muertes porque se veían debido a amenazas. Anteriormente, a la mayor parte de las tormentas tropicales que arrasaban el área de las Antillas se las acostumbraba a saber con el nombre del beato del día en el que aparecían. Por poner un ejemplo, al huracán que azotó Puerto Abundante en 1825 se le llamó “Santa Ana”. En 1928 el huracán que sacudió asimismo Puerto Rico fue popular como “San Felipe”.

A fines del siglo XIX un meteorólogo australiano empezó a darle nombre a los tifones con nombres de mujeres. Esta práctica se afianzó entre los meteorólogos y predictores de la Navy de EEUU durante la Segunda Guerra mundial en la batalla del Pacífico. Esas listas, que usan nombres en tres lenguajes (inglés, francés y español), se reutilizan cada seis años. De este modo, por poner un ejemplo, la lista que sirvió en 2010 volvió a emplearse en 2017. Es el caso, por servirnos de un ejemplo, del huracán Katrina, que en 2005 ocasionó mucho más de 2.000 muertes en Nueva Orleans. El nombre Katrina fue “retirado” y sustituido por “Katia” cuando volvió a mostrarse en 2011.