Que Esta Ocurriendo En El Oceano Atlantico

Una nueva investigación científica, cuyos desenlaces se han anunciado en la gaceta Nature, expone que las placas adheridas a los continentes americanos se están alejando de las adheridas a Europa y África. Entre estos continentes está la cordillera del Atlántico Medio, un ubicación donde se forman novedosas placas y una línea divisoria entre las placas que se mueven hacia el oeste y las que se mueven hacia el este. Debajo de esta cresta la materia se eleva para llenar el espacio creado por la separación de las placas. Un incremento de materia desde las profundidades de la corteza terrestre aleja el continente América del Sur y América del Norte de Europa y África 4 centímetros al año. Gnanadesikan cree que este estudio es sin duda una buena noticia para las criaturas que se nutren de cocolitofóridos, pero no está claro cuáles son. “Lo que es alarmante -dice– es que nuestro resultado revela lo poco que sabemos sobre la dificultad con la que marchan los ecosistemas”.

Es solo un modelo y una investigación, pero sugiere que el sistema climático podría ser más frágil de lo que se pensaba anteriormente. Pero las mediciones en curso a través de los cables y los registros históricos han cobrado mayor relevancia a medida que aumentan las preocupaciones sobre los efectos que el calentamiento global podría tener en la circulación del Atlántico y el impacto que podría ocasionar, por su parte, en el clima. “Hablamos de cómo el océano se desplaza cerca del calor. Hay que entender eso para comprender el cambio climático”, señala Baringer. Los impactos, si bien no tendrían nada que ver con la película, podrían ser bastante dramáticos. La pérdida de la circulación normal del océano podría ocasionar cambios radicales en nuestros patrones climáticos, y la continua pérdida de hielo en Groenlandia podría generar un continuo aumento en el nivel del mar, lo que amenaza a las ciudades ribereñas alrededor del planeta. Y aunque una desaceleración de la corriente del Golfo y de la circulación de retorno más amplia y extensa, por cualquier razón, traerían agua menos ardiente del este de América del Norte y Europa Occidental, cualquier efecto se vería abrumado por el calentamiento global debido al cambio climático global.

Un Nuevo Estudio Verifica El Cambio Del Nivel Del Mar Por El Deshielo De Groenlandia

El río Garona, en el sur de Francia, llevaría un 30 % menos de agua durante los períodos de pico invernal. El crecimiento en los bosques de coníferas del norte de Europa se ralentizaría hasta en un 50 %.La producción de cultivos “reduciría drásticamente” en España, Francia, Alemania, Dinamarca, Reino Unido, Polonia y Ucrania. Los signos tienen dentro la disminución de la temperatura de la área del mar y de la salinidad en el Atlántico Norte, la “acumulación” de salinidad en el Atlántico Sur y un cambio característico en los patrones actuales conocido como “desaceleración crítica”. Boers encontró evidencia de estas advertencias en ocho registros diferentes, lo que recomienda “una pérdida prácticamente completa de seguridad”. Cada aparato de investigación suele efectuar viajes mucho más largos cada 18 meses para sacar y sustituir los sensores de tres o cuatro boyas en el lado este de las Bahamas.

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Si la red de corrientes oceánicas colapsara, los cambios se desarrollarían a lo largo de años o décadas, no en unos días, y no hay razón para esperar que los sunamis aneguen Manhattan (EE. UU.) o el hielo sepulte la ciudad. Algunos consideran que los datos sugieren que el sistema ahora pasó aun estado más débil. Pero el cambio fue tan brusco que otros creen que es mucho más probable que sea una indicación de cuánto pueden variar las corrientes oceánicas durante una década, y no un resultado de forma directa relacionado con el calentamiento global. Pero la fuerza de la circulación todavía está bajo donde estaba en el momento en que han comenzado las mediciones. En verdad, ha disminuido aun más de lo que predijeron los modelos del cambio climático.

Los océanos se están volviendo mucho más ácidos, y los científicos creen que el cambio está ocurriendo más rápido que en otro instante de la historia geológica. A pesar de que suelen estar frías por efecto de los afloramientos ribereños, nuestras aguas son subtropicales y por consiguiente deberían estar calentándose, algo que sí ocurre en otras zonas situadas en esta latitud. Un año tras otro, los mapas de la temperatura de la Tierra detallan un rojo cada vez más profundo. No obstante, hay una zona en el extremo norte del Atlántico que evoluciona justo al contrario. «La mácula azul del mapa que se reitera de año en año se conoce como Cold Blob y sus porqués y repercusiones llenan hoy los esfuerzos de varios oceanógrafos», reconoce Marcos Fontela, estudioso del CSIC en el Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo.

Cambio Climático

Los datos de las boyas de RAPIDmuestranun debilitamiento general en la circulación del Atlántico entre 2004 y 2012, con una caída repentina del 30 % entre 2009 y 2010. Eso probablemente fue uno de los principales responsables de aquel invierno especialmente frío en el nordoeste de Europa en 2012, tal como a unrápido aumento del nivel del maren ese período durante la costa noreste de Estados Unidos, alcanzando unos 13 centímetros en torno a Nueva York (EE. UU.). La desaceleración fue un orden de magnitud mayor de lo que predijeron los modelos climáticos globales.

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“Hay una distancia cada vez mayor entre América del Norte y Europa, y no es impulsada por diferencias políticas o filosóficas, ¡es ocasionada por la convección del mantón!”, enseña Nick Harmon, autor del estudio.

¿qué Es La Acidificación De Los Océanos Y Por Qué Razón Se Produce?

El tiempo es un sistema que cambia de forma lenta pero los efectos de esta clase de hechos ocurrirían mucho más rápido. Cuando me reuní con Baringer, en una mesa de picnic fuera del laboratorio de la NOAA para realizar los protocolos de la COVID-19, le pregunté si se encontraba preocupada por los modelos climáticos que predecían una fuerte desaceleración o un posible colapso de la circulación del Atlántico. El hielo marino se desplazaría cada vez más hacia el sur y llegaría al radical norte de Reino Unido a fines del invierno.

El exceso de dióxido de carbono está teniendo efectos graves en el agua de nuestros mares, incluso está poniendo en riesgo a los animales con caparazón. Pero esa es asimismo probablemente la mayor razón para preocuparnos por cómo las acciones humanas podrían modificar uno de los sistemas naturales más complejos y exquisitos del mundo. Como apuntan Lozier y Baringer, hay mucho más riesgos climáticos inminentes de los que preocuparse. Pero, en un largo plazo, perturbar esta enormemente vigorosa red de corrientes oceánicas podría ser el mayor peligro climático de todo el mundo.

Se perdieron hasta once mil millones de toneladas de hielo que han ido a parar al océano. Los científicos apuntan que el transporte masivo de agua dulce y fría al Atlántico podría intensificar el estado de lo que ellos llaman el Cold Blob. Si eso sucediera, probablemente se produciría un desastre climático.Podría congelar el extremo norte de Europa, reduciendo las temperaturas medias de invierno en más de diez °C. Podría reducir la producción agrícola y los ingresos en todo el conjunto de naciones a medida que gran parte del suelo se vuelve mucho más frío y seco.