¿Sabías que un mal uso de la calefacción puede hacer que tu factura se dispare sin que te des cuenta? Muchas personas cometen errores comunes que, aunque parecen pequeños, afectan tanto el rendimiento del sistema como tu bolsillo. Aquí te mostramos cuáles son esos fallos y cómo evitarlos antes de que llegue el próximo golpe de frío.
1. Subir demasiado la temperatura
Parecería lógico: hace frío, así que subes el termostato a tope para calentar la casa más rápido. Pero eso no funciona como crees.
Los sistemas de calefacción calientan a una velocidad constante. Ponerla a 27 °C no hará que el calor llegue más rápido, solo obligará al sistema a trabajar más tiempo, gastando más energía.
Temperatura ideal: entre 19 °C y 21 °C. Y por las noches, bajar a 17 °C es suficiente.
2. No purgar los radiadores
Con el paso del tiempo, se acumula aire en los radiadores. Ese aire impide que el agua caliente circule bien y que el calor se distribuya de forma uniforme.
¿El resultado? Un consumo mayor para lograr menos confort.
Tip útil: purga tus radiadores al menos una vez al año, preferentemente a comienzos del otoño.
3. Cubrir radiadores o salidas de aire
Tal vez sea por comodidad o por estética, pero colocar muebles o ropa sobre o frente a las fuentes de calor es un error costoso.
Esto bloquea la circulación del aire caliente, haciendo que el sistema trabaje más de la cuenta para calentar la habitación.
Evita:
- Poner sillones o camas frente a radiadores
- Usar los radiadores para secar ropa
- Instalar cortinas muy largas que los tapen
4. Dejar la calefacción encendida todo el día
Muchas personas creen que mantener una temperatura constante es más eficiente que apagar y encender la calefacción según se necesite.
La realidad es otra: mantener la casa constantemente caliente cuando no estás es un gasto innecesario.
Solución práctica: instala un termostato programable. Puedes ajustar horarios como:
- Encendido 30 minutos antes de levantarte
- Apagado cuando sales de casa
- Reencendido por la tarde, antes de tu regreso
5. No aislar bien ventanas y puertas
Aunque tengas la mejor calefacción del mundo, si el calor se escapa por rendijas y cristales mal aislados, estás tirando dinero.
El aire frío entra y obliga al sistema a compensar, trabajando más intensamente.
Revisa y mejora:
- Burletes en puertas y ventanas
- Doble acristalamiento si es posible
- Cortinas gruesas para conservar el calor por la noche
Conclusión: confort sin despilfarros
Usar la calefacción de forma eficiente no significa pasar frío, sino tener un hogar cálido sin desperdiciar energía ni dinero.
Evita estos cinco errores y sentirás la diferencia en tu confort… y en tu factura.
¿Y tú? ¿Cometes alguno de estos fallos sin darte cuenta aún? Este invierno, ya sabes cómo evitarlos.












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